Ayer era el día clave. Y el equipo respondió. No con el juego que demostró hace unas semanas y no le llevó a ningún lado, sino con los goles que les llevaron al segundo puesto la temporada anterior. Volvió Andrés Ramos. Este delantero marbellí lleva en sus venas el gol, y lo único que puede apartarle de él son esos problemas de espalda que parece haber solucionado ya. Quizá es lo único positivo que dejó Pastelero en Melilla.
Y tras esta importante victoria todo será diferente. Han conseguido superar todos sus males de un plumazo, y el fútbol, acuérdense de los que les digo, ya les debe algo gordo a estos jugadores. Granada y Ceuta ya llevan su premio, el tercero será para estos jugadores que tanto lo merecen. La línea a seguir ya está marcada. El vestuario es una piña, y el líder sólo está a tres puntos. Ya saben que siempre que llueve escampa, y el sol volverá a relucir por el Álvarez Claro. A pesar de muchos..._ENRIQUE SALVATIERRA
No hay comentarios:
Publicar un comentario